El pasado 24 de marzo, algunos de los miembros de la Asociación Ronda y Comarca 2030 nos reunimos con varios representantes de la empresa CEPSA, entre ellos su CEO en Andalucía, Gerónimo Angulo, previa solicitud nuestra que ellos tuvieron la gentileza de aceptar.
El propósito de la reunión era doble, y consideramos que fue en buena medida alcanzado:
En primer lugar, obtener de primera mano información sobre los dos proyectos de CEPSA en nuestra comarca: un parque fotovoltaico desarrollado en tres núcleos en el entorno inmediato de Acinipo y una línea de evacuación. A pesar de que la información que traían preparada era bastante vaga, alegando que los proyectos están ambos en situación de modificación y que no pueden/quieren precisar hasta tanto no se ultime el proyecto definitivo, obtuvimos datos valiosos y una confirmación sobre plano de la ubicación. También confirmaron que la competencia para la aprobación de los dos proyectos es del Gobierno Central.
El segundo gran objetivo de la reunión era transmitir a CEPSA nuestra oposición frontal a sus dos proyectos, que creemos que son los más lesivos de cuantos se han presentado en la comarca. Expusimos nuestra posición de forma argumentada y contundente, desde las múltiples perspectivas en las que se fundamenta: medioambiental-paisajística, cultural, económica (sobre todo para la actividad turística y el sector primario) jurídico-administrativa, así como de trasparencia y participación ciudadana.
Valoramos muy positivamente el encuentro. Obtuvimos compromiso de entrega de documentación, que nos servirá para preparar nuestra defensa y los futuros pasos a dar. Y sobre todo les trasmitimos una oposición total a que en ese emplazamiento se instalen plantas fotovoltaicas, sean cuales sean sus características. Lucharemos contra ellas por todos los medios, comprometiendo nuestro tiempo, nuestras capacidades y recursos económicos. La única alternativa para nosotros es que ahí no se haga NADA de lo proyectado. La transición ecológica hacia fórmulas de energía “verde” que reduzcan nuestra dependencia energética no puede ser un pretexto bajo el que encubrir proyectos que se guían fundamentalmente por el ánimo de lucro. Sólo una minimización de costes puede justificar que el área de Acinipo y los Villares haya sido elegida en algún despacho como lugar donde perpetrar un auténtico atentado contra el patrimonio natural, cultural y ecológico de una ciudad y comarca conocida en todas partes gracias a él.
